Martes, 19 de noviembre de 2019
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Una treintena de agricultores y ganaderos participan en la jornada ‘Aula Sostenible’ promovida por ICPOR

La primera sesión de este programa formativo se ha centrado en la ‘Gestión sostenible y responsable de los purines’
 
ICPOR_AulaSostenible
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Este programa está centrado en la formación continuada de ganaderos y agricultores integrados con ICPOR en aspectos relacionados con el desarrollo sostenible del medio rural. Manuel Torrero, secretario general de ASAJA Cuenca e ingenieros agrónomos de ICPOR, han impartido la primera sesión

Durante la jornada se ha puesto de manifiesto la importancia de continuar aplicando metodologías para el control, manejo y trazabilidad de los purines, el uso racional del agua en las granjas y la reducción de emisiones 

El purín utilizado como abono orgánico reporta beneficios medioambientales y ahorra costes a los agricultores frente a los tradicionales abonos químicos, contribuyendo a reactivar la vida microbiológica de los suelos

Tarancón (Cuenca), 5 de noviembre de 2019.- La ‘Gestión sostenible y responsable de los purines’ ha protagonizado la primera jornada del programa formativo ‘Aula Sostenible’, impulsado por ICPOR, compañía española independiente especializada en integración porcina de cerdo blanco e ibérico. La puesta en marcha de esta iniciativa tiene como objetivo la formación continua de los profesionales integrados con la compañía en aspectos relativos a la gestión sostenible y eficiente de las granjas porcinas, el bienestar animal y otros aspectos vinculados a la aportación del sector primario al desarrollo del medio rural. 
El secretario general de ASAJA Cuenca, Manuel Torrero, y personal de ICPOR han sido los encargados de impartir la primera sesión celebrada en Tarancón, a la que han acudido alrededor de treinta agricultores y ganaderos conquenses responsables de la gestión de los purines generados en las granjas integradas por la compañía. 
Según ha explicado Julián Redondo, gerente de ICPOR, en la inauguración de la sesión, “el compromiso con la tierra es una de nuestras señas de identidad, y ‘Aula Sostenible’ es un programa que refleja el empeño que dedicamos en desarrollar una actividad responsable y respetuosa con el medio ambiente, que incluye un uso eficiente de los recursos disponibles en el entorno en el que la compañía desarrolla su actividad y, en este caso concreto, la gestión responsable de los purines durante todo el ciclo productivo”. 
Manuel Torrero ha puesto de manifiesto que para cuidar el entorno en el que trabajemos, desarrollar el medio rural de forma sostenible y reducir el impacto medioambiental de la ganadería “es fundamental que se continúen aplicando las Buenas Prácticas Agrícolas y desarrollando metodologías para el control, manejo y trazabilidad de los purines”.
Durante jornada se han abordado diversos temas referentes a la composición y propiedades del purín, la gestión eficiente de recursos naturales como el agua, en soluciones innovadoras para la reducción de emisiones de gases y los beneficios que aporta la utilización de Mejores Técnicas Disponibles (MTD’s) para su aplicación como fertilizante orgánico. Además, la sesión ha contado con una parte práctica en la que se han expuesto mediante casos reales los beneficios medioambientales del uso del purín como fertilizante orgánico en los campos de cultivo y el ahorro económico que supone para los agricultores. 
La gestión de los purines, clave en el desarrollo del sector agroganadero
El purín está formado por macronutrientes –como el calcio o el magnesio–, micronutrientes –como el hierro o el cinc–, y materia orgánica, aunque el agua es el principal componente de este subproducto ganadero. Además, en su producción influyen factores como la dieta específica y el método de alimentación que reciben los animales, la gestión que se hace del agua y del uso de bebederos y la época del año. 
Siguiendo con el compromiso medioambiental y de optimización de los recursos naturales que promueve ICPOR, durante la jornada se ha señalado la necesidad de reducir el volumen de agua y la cantidad de nitrógeno en el purín generado. Entre las medidas propuestas se encuentran el uso de sistemas de bebederos que no originen desperdicios de agua, realizar un continuo mantenimiento del sistema de tuberías o mejorar las técnicas de limpieza, contribuyendo de esta forma a realizar un uso racional y eficiente del agua en las granjas. 
Asimismo, la gestión nutricional y los beneficios de la alimentación de precisión de los animales contribuyen a reducir la cantidad de nitrógeno en la composición de los purines. Así, disminuir Lun 10% el derrame de piensos en los comederos de los animales supondría hasta un 20% menos de nitrógeno en el purín. 
En esta línea, se ha hecho hincapié en la importancia de reducir tanto las emisiones de gases contaminantes al subsuelo, mediante el almacenamiento del purín en balsas impermeabilizadas, como en las emisiones al aire, mediante la incorporación de las MTD’s. La aplicación de estas técnicas permite un mayor aprovechamiento del valor fertilizante del purín en los campos de cultivo y una notable reducción de las pérdidas de nitrógeno por evaporación. Así, la técnica de la inyección reduciría hasta un 80% la evaporación de este componente del purín 

Purín como abono orgánico para revitalizar y cuidar la tierra 
Durante la sesión también se han expuesto soluciones que permiten valorizar el purín incorporando los nutrientes extraídos en la producción de cereales, oleaginosas y proteaginosas para la alimentación de los animales. Para conseguir esta valorización del purín como abono orgánico se han resaltado varios aspectos a tener en cuenta, como la homogeneización y la caracterización del purín, el cálculo de la dosis exacta según las necesidades de los suelos y los cultivos en cada ciclo, la técnica de aplicación, el lugar y las distancias establecidas para su aplicación, y la elección del momento óptimo para la aplicación. 
“Debido al uso de fertilizantes químicos la tierra está cada vez más castigada, por lo que la aplicación del purín como abono orgánico contribuye a activar de nuevo la vida microbiológica del suelo, repercutiendo de forma positiva en la fertilidad de los suelos y en el rendimiento de las cosechas”, han explicado ingenieros agrónomos de ICPOR durante el encuentro. 
Por tanto, una correcta gestión del purín no solo permite su uso como fertilizante equilibrado y sostenible para los campos de cultivo sin comprometer la producción. “Su uso también supone beneficios medioambientales y un ahorro económico para los agricultores en abonos químicos debido a que los componentes del purín aportan materia orgánica al suelo, mejorando su estructura y esponjosidad, reteniendo los elementos nutritivos del mismo y evitando que se acidifiquen”, ha concluido Redondo. 
La sesión ha finalizado con una parte práctica en la que se han expuesto casos reales de fertilización orgánica con purines, reflejando la eficacia del purín en campos con distintos cultivos, así como los resultados de producción esperada o el coste de la fertilización orgánica. 
 

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